Tuesday, December 15, 2009

Recomendación de la semana junto con Nikkisixxeada del semestre

La canción se llama "We Got the Power" y el grupo se llama Lizzy Borden. La razón por la que aparecen aquí es porque, ahora que ya no tengo clases, me siento con toda libertad de hablar de una burrada (o Nikkisixxeada) que cometí, y que hasta yo misma me río, por lo que se volvió mi tontería favorita del semestre. Comencemos.
Resulta que en los pizarrones de la uni publicaron un muy colorido afiche (uy, palabras grandes) que anunciaba toda clase de eventos culturales próximos, y fueron los colorcitos, más que mi búsqueda de cultura, lo que me impulsó a mirar. Leí varios nombres de obras de teatro y lecturas y en eso me tropecé con el nombre de Lizzy Borden. Como no es improbable que se celebren conciertos, mi mente se disparó a mil por hora. ¿Sería posible? ¿La legendaria banda ochentera? Digo, en una universidad, si no jalan tanta gente... ¿por qué no? Rápida me dirigí a ver donde se iban a presentar. Trabajo social. Ah caray. ¿Y la gente de trabajo social soportará el metal? ¡Oh, forget it si no lo hacen! Lo que tienes que ver es el precio de los boletos... pero eso, ¿dónde? ¡En la página de la Unam! Obvio tiene que haber información ahí...
Para esto, no sé cuántos minutos ya llevaba frente al cartel, así que me apuré rumbo a mi salón, pues ya se me hacía tarde para la clase. En el salón, estuve calculando precios y presupuesto. No podían pasar de 300 pesos, a lo más de 400. Digo, después de todo, ¿qué tan bien podía estar el teatro de trabajo social? No iban a sacar pirotecnia, de seguro. Quizá hasta menos de 300 pesos. Me iba a salir bien.
Saliendo, lo primero que hice fue regresar al cartel. Tenía que checar los datos perfectamente, para dejar el plan bien hechecito...
Fue ahí cuando vi.
Lizzy Borden, de... chales. Ni siquiere me acuerdo del nombre de la autora.
Paradoxical Phoenix, quien me iba acompañando, me dijo que quería ver una de las obras, creo. Fue ahí cuando le dije que yo quería ver Lizzy Borden... hasta que me enteré de que era una obra y no una banda. Somebody listens to too much rock. And now it's your turn to listen to them too!

Saturday, December 12, 2009

El tren rumbo a San Francisco




Train, Save Me, San Francisco


Recordados (o condenados) por "Drops of Jupiter", la banda de Pat Monahan regresa con su nuevo material, el cual es amable y candoroso al oído, y es un buen disco para escucharse, pero está algo alejado de ser obra clave del rock-pop.
Las tres primeras canciones son muy buenas: desde la pegajosa homónima, pasando por "Hey, Soul Sister" y la que más que sampleo es homenaje directo a "Black Water" de los Doobie Brothers, "I Got You". De ahí, las canciones son más bien promedio, aunque las letras siguen teniendo cierto encanto, como en "If it's Love": "My feet have been on the floor flat like an idle singer/Remember Winger?" Es hasta el final cuando el disco remonta, con la probablemente mejor del disco "Breakfast in Bed" y la infinitamente tierna (díganle cursi) "Marry Me". En fin, que las cosas están bien, pero seguramente no les darán la difusión radial que tuvo su exitazo y tampoco es de lo más sobresaliente.


Satisfaction: 79%


Recomendaciones:
-Para quien no conozca al grupo y quiera escuchar una propuesta agradable de pop-rock.
-No, si eres de los que sólo conoce a Train por "Drops of Jupiter" y nada más, te la pasarás buscando una sucesora. No es buena idea.

Sunday, December 06, 2009

Recomendación de la semana: Silverchair

La canción: "Reflections of a Sound".


Reencontrarlos fue en parte como volver a la secundaria y como darme cuenta que yo he cambiado junto con ellos. Del 2000 al 2003, en esos años de pubertad, compré todos sus discos, desde el Frogstomp, que contenía la cruda y agresiva "Israel's Son" y la angsty "Suicidal Dream", hasta el Diorama, donde ya se adivinaban horizontes distintos al inicio grunge. Hace dos años me enteré de que habían lanzado este disco, pero ni manera de conseguirlo. Hasta hace poco empecé a bajar el mayor número de canciones que fueran de ese disco, para apoyar el conteo de la Indie. Algo en mí decía que no me equivocaba al elegir el disco para los mejores de la década. El viernes lo encontré, y lo compré con la misma emoción con la que había comprado sus discos anteriores, y lo escuché con las mismas ganas, y puedo decir que prácticamente no se adivina mucho de su pasado grunge... como yo... aunque en los conciertos siguen tocando los clásicos. Como yo, que a veces regreso a Nirvana y a mis primeros discos. Yep, que hasta puedo decir que esta banda y yo hemos crecido juntos.

Monday, November 30, 2009

¿Qué tiene maquillaje, y hace yeah?




Kiss, Sonic Boom


Huele a Kiss, sabe a Kiss, es Kiss. Es como el caldo de pollo: no hay nada nuevo bajo el sol. La misma banda, el mismo sonido, canciones que invariablemente empiezan con "yeah!"... lo que siempre es divertido, qué ni qué.
"Modern Day Delilah", la rola encargada de abrir, es, eso sí, una inyección de energía excelente, que nos lanza al show de fist-in-the-air anthems, canciones que seguro se escucharán bien y serán coreadas cuando Kiss haga otra de sus interminables giras. Lo mismo pasa con "Russian Roulette".
Por lo demás, bueno, es inevitable reír y disfrutar con el cat-calling de "Yes I Know (Nobody's Perfect)": "Nobody's perfect, baby, take off your clothes!" (que, por cierto, suena a "Calling Dr. Love"), o de "Hot and Cold"; también está el pegajoso coro de "Stand", y, por qué no, "Say Yeah", el closing.
El problema es que el disco suena a un buen disco de rock, nada más, así que sale mejor comprar la edición limitada, con Kiss reinterpretando... sus clásicos. Ahí sí se lucen: "I Was Made for Lovin' You" suena mucho más heavy, superando con creces la versión del radio, y "Heaven's on Fire"... bueno, sigue sudando sensualidad.
En fin, un disco para ponerse en balanza.


Satisfaction:
Sin limited edition: 74%
Con limited edition: 80%


Recomendaciones:
-Fans de Kiss.
-Iniciados en Kiss (definitivamente la edición limitada, para que le echen un ojo a lo que es bueno, pero sólo si en verdad tienes ganas de conocer a la banda. Claro, es un poco raro pensar que no los conoces...siendo la mighty brand, digo band, Kiss).
-Para quien no aprecia a Kiss demasiado, quizá sería buena idea bajar las canciones que menciono aquí (sobre todo "Modern Day Delilah") y dejarlo así.
-Aunque no garantizo que dejen de decir "yeah" por un buen rato.

Sunday, November 29, 2009

Recomendación de la semana: Alejandro Escovedo

La rola: "Always a Friend".


Esto es grande. Alejandro Escovedo, hermano de Sheila E y mi descubrimiento mientras buscaba los mejores discos para esta década (escuchen "A Man under the Influence") es una maravilla, (quizá el mejor cantautor mexicano, ja) y unido a San Bruce... exquisito. Enjoy.

Monday, November 23, 2009

Torta de choucroute con endoscopía

Como lo oyen. Y es que digamos que la semana pasada mi estómago no estuvo muy bien... o, mejor dicho, nada bien. Tras sobrevivir a base de sopa como niña anoréxica (y, ¿a quién le dan ganas de comer con la tracalada que Henry le hizo a Irlanda?) decidí que lo mejor era que me hicieran una endoscopía. No, no soy valiente. Pedí anestesia total y descubrí que esos sueños son lo más relajante del mundo. Si no fuera porque son tan caras y porque podría morir de sobredosis de anestesia, me hacía otra.
Tras el no muy tranquilizador diagnóstico de que yo no echo la bilis hacia donde debería, sino hacia el estómago (me quemé parte del esófago, de paso) salí a casa y luego a la Roma. ¿La razón? Entrevista con Die Toten Hosen junto a mi amigo Ferdy, el arquitecto de la tinta, porque no le saco al panteón. Bueno, también porque iba a ser temprano, a las cuatro.
O eso pensaba yo. Tras esquivar un trafical en Álvaro Obregón porque les dio por tapar calles al azar y llegar al Instituto Goethe (que se veía bastante abandonado) me encontré con Ferdy, quien me avisó que la entrevista se posponía hasta las cinco. Bueno. A tomar un café, pues; de cualquier manera ya nos hacía falta contarnos que había sido de nuestras vidas. Claro, con la chorreadera de bilis yo no podía tomar café, así que me contenté con un té de menta y le conté toda mi triste y gástrica historia. Por cierto, y para mi beneplácito y consecuente decepción, en el café tuvieron a bien pasar "Sweet Child O' Mine" y luego cortarla.
Volvimos al instituto, donde el poco profesional jefe de prensa (se notada desde su mail en donde decía que le urgía conseguir a alguien para la entrevista) nos soltó la novedad: la banda ni estaba en el instituto, los roadies con cara de teutones eran sólo para engañar a los ilusos como nosotros, el vocalista estaba enfermo y la entrevista sería hasta las seis y media. Entrevista a la que, seguramente y para colmo, seguro iba a pasar primero la lesbiana reportera de una revista de la competencia. ¿Qué hacer?
No tengo nada en contra de pasar una tarde viendo el paisaje desde una banca en Álvaro Obregón, pero desgraciadamente mi estómago ya estaba pidiendo piedad, más que alemanes. Al menos mi madre andaba cerca y nos llevó tanto al Ferdy como a mí a distraernos al tianguis del Oro, y yo hasta me encontré a un amigo de mis años de secundaria y prepa en un restaurante cercano con su familia.
De ahí, de vuelta al negocio. Ya oscurecía, había fans parados afuera y también se paseaba por ahí un tipo con rayos rosas que yo estaba segura que era de la banda. Fue por ahí cuando requerí del auxilio de unos Melox para aguantar.
Nos paramos en la puerta y le recordamos al guardia que éramos de prensa. Fue entonces cuando el tipo de la puerta preguntó por un cuate que llevaba el elegante apodo de "el Tortas". Por un momento pensé que se referían al "traidor". Pues no: el Tortas era nuestro jefe de prensa. Al menos yo estaba débil, que si no, hubiera soltado la carcajada en su jeta.
Pero ya no me dio tanta risa cuando fuimos a dar a lo que parecía el sótano más pinche del instituto, junto con otros reporteros y hasta un alemán del Universal, quien hasta traía a sus hijos, quienes armaban alboroto por ahí. Ya una vez acomodados, el Tortas (como pueden ver, le perdí el respeto tras escuchar el apodo) nos contó que Campino, el vocalista de Die Toten, estaba enfermo, con una diarrea terrible. Siendo compañera de infortunio, lo compadecí de manera absolutamente sincera mientras me empinaba quién sabe cuántos Melox más y cantaba con el soundcheck que nos regaló una versión de "Back in Black".
Supongo que el Tortas ha de haber visto mi cara de desesperación, o ha de haber escuchado que Ferdy y yo sentenciamos "a las siete nos vamos" porque nos pasó primero. Entrevista con Andy, el bajista. Frío, pero educado, el mejor momento fue cuando me dio el autógrafo y tropezó con un volante de una tocada de Los Gatos. Le explicamos todo sobre la banda de rockabilly y el alemán empezó: "Los Gatos, Los Gatos...". Bastante cute.
De ahí, Ferdy y yo tomamos caminos separados; yo rumbo a la Condesa a cenar con mi familia, quizá en honor a Campino, pues, aunque el estómago me dolía brutalmente, algo en mí dijo: "Si Campino puede dar un concierto con todo y diarrea, ¡yo puedo cenar con mi familia!". Grave error. Medio panini después (en un restaurante precioso) yo estaba a punto de vomitar. Tuve que sacar a mi familia corriendo de ahí.
Y, como epílogo, ya con cada quien en la casa, Ferdy, jugando Guitar Hero con su hermano, se da cuenta de que el juego trae una rola de Die Toten Hosen. Yo, mientras tanto, me doy cuenta de que mis pastillas para el estómago están hechas en Alemania. ¿Cómo te va, Campino, cómo te va?

Friday, November 20, 2009

Un círculo de un cuarto de siglo





Bon Jovi, The Circle


Huele y sabe a esa mezcla de lágrimas, sudor y gritos que es un concierto. Lejos del algo simple Have a Nice Day y del country de Lost Highway, este disco es más rockero y se podría decir que más sabio.
Y eso que el señor Bon Jovi siempre querrá ser Springsteen, lo que queda muy claro desde la canción que abre, "We Weren't Born to Follow"y su verso que llama a los pecadores, santos, gente normal, etc. De ahí, el disco sí tiene buenas guitarras rockeras, como se aprecia en "Bullet", pero también tiene un tono más personal, como la casi anecdótica (y highlight del disco) "Live Before You Die", o el hecho de admitir que la juventud ha quedado un poco atrás con el verso de "Superman Tonight": "It's just my old tattoo."
El disco tiene altibajos, aunque alcanza su punto más alto en la decididamente épica-tenía-todo-para-ser-un-gran-closing (y en los conciertos va a enloquecer a la gente) "When We Were Beautiful", canción que tiene dos problemas: es la segunda de la lista, lo que hace que tal parezca que el disco se cae tras ella, y además precede al peor error del conjunto: "Work for the Working Man", una rola definitivamente al estilo de The Boss, que no es mala en sí misma, pero que carga con una intro que es decididamente calco de "Livin' on a Prayer". Mal por la banda, quienes, a pesar de su carrera, no han aprendido que una cosa es reescribirse, otra copiarse, y que calcarse, aunque sea a uno mismo, es un error.


Satisfaction: 85%


Recomendaciones:
-Para cualquier fan de Bon Jovi.
-Si no te molestan las rolas llena-estadios, "When We Were Beautiful" es una gran escuchada.
-Sí, Springsteen siempre seguirá ganando, sí.